El Canquén Colorado es un ave que se encuentra “en peligro de extinción”, según lo señala el Reglamento para la Clasificación de Especies Silvestres. Este ganso silvestre endémico de la Patagonia Oriental, que habitó en grandes cantidades en Magallanes en el pasado, hoy se encuentra protegido para aumentar la cantidad de ejemplares.
Para ello, desde el año 2020 que se ha estado trabajando en la implementación del Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE), cuya finalidad es incrementar la supervivencia de ejemplares reproductivos de Canquén colorado en su área de cría y contribuir con la protección de los ejemplares juveniles, con el fin de aumentar su población en los próximos años.
A fines de la década de los noventa, la población de Canquén colorado que habita en el sur de Chile y Argentina evidenció una notoria tendencia a la disminución debido a diferentes causas, entre las que destaca la modificación del hábitat y la depredación de otras especies exóticas como los perros asilvestrados, el visón, o el zorro gris en Tierra del Fuego. En Chile el Canquén colorado adicionalmente está protegido por el Reglamento de la Ley de Caza, lo que incluye prohibición de caza de la especie en todo el territorio nacional, y la creación de áreas específicas de prohibición de todo tipo de caza en el sector de San Juan, comuna de Punta Arenas, y en la comuna de San Gregorio.
En este escenario, el Ministerio del Medio Ambiente publicó en 2020 el Plan RECOGE para controlar y mitigar las amenazas que afectan al Canquén colorado en la región de Magallanes; fortalecer la conservación de la especie a través de la protección efectiva de áreas de relevancia, la investigación aplicada y la educación de la comunidad y fortalecer la gestión interinstitucional y cooperación internacional para la conservación y recuperación de las poblaciones de Canquén colorado, estrategia de trabajo que definió 10 líneas de acción y en las cuales se distribuyen 40 acciones concretas a implementar en un periodo de 15 años.
Este plan considera diferentes medidas, entre las que destacan la implementación de buenas prácticas en áreas como la minería local, energética, vial y turismo, que permitan regular el desarrollo de estas actividades sin considerar los sitios clave del Canquén colorado, disminuyendo así la modificación de hábitat por actividad antrópica.
Al respecto, el Seremi del Medio Ambiente de Magallanes, Enrique Rebolledo Toro, destaca que “el actual proyecto nos permite seguir avanzando en la implementación del Plan RECOGE en un espacio de al menos dos temporadas estivales (2024-2025 y 2025-2026), con lo que esperamos mantener nuestro compromiso de avanzar en la protección de la biodiversidad en el país, y en la Región. Como Gobierno nos interesa mejorar la proyección de alianzas que permitan fortalecer la protección de esta especie, así como también la implementación de estas medidas administrativas.”
Por su parte, el Encargado de Recursos Naturales y Biodiversidad de la Seremi del Medio ambiente, Juan Francisco Pizarro, recordó que “desde el año 1999 que el trabajo con esta especie ha ido implementándose progresivamente, tanto en experiencias piloto de cría en semicautiverio (2015-2017), hasta la formalización del Plan RECOGE (2020), lo que ha permitido robustecer y oficializar las medidas de protección tanto desde lo público como también hacia el mundo privado, por ejemplo en la incorporación de medidas de protección y recuperación en los Estudios y Declaraciones de Impacto Ambiental de los proyectos que se presentan en evaluación en el SEIA”.
Adicionalmente, Pizarro agrega que “con la nueva institucionalidad ambiental, será el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) quien estará a cargo de este seguimiento y exigencias, lo que sin duda permite robustecer el trabajo que hemos venido desarrollando desde la Secretaría y con la voluntad de muchas personas e instituciones como la Agrupación Ecológica Patagónica, el Centro de Rescate de Aves de Leñadura (CRAL), CONAF, SAG, ENAP, Seremi de Bienes Nacionales, entre otros”.
Finalmente, los principales desafíos que visualiza el Ministerio de Medio Ambiente es la implementación más acabada del Plan, lo que permitirá mejorar la certeza de la evaluación de proyectos así como robustecer las alianzas público-privadas necesarias para la efectividad de las medidas indicadas en el documento.
